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EDICION: # 21 |
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Editorial 21
Hace un tiempo atrás decidí competir en el circuito. Después de quince años de free surf, de repente, me dieron ganas de entrar a una vida llena de altas y bajas, donde el surf se convierte en el complemento perfecto de otros elementos que forman parte de un competidor.
Las competencias crean un ambiente en tu cabeza en el cual imaginas triunfos y fantasías de un profesionalismo en el deporte. Pero, hoy el nivel es tan competitivo que el solo llegar a ganar WQS es un logro inmenso.
Solo me gustaría ganar una en Panamá en el Circuito Nacional y me sentiría como un rey. La competencia llena al hombre humilde en una maquina eliminadora, alguien que solo piensa en derrotar al adversario y ganar plata y fama. Esta metáfora no esta mal dicha desde el punto de vista en el cual el competidor pierde cierto de amor por el soul surfing y empieza a pensar como una maquina capitalista.
Nunca me había sentido mal al surfear hasta que perdí mi primer heat, sentí como una escoria y no pude hacer nada al respecto, sabiendo que mis contrincantes nunca me podrían derrotar en un free sesión, pero bueno hay que tragarse el honor y salir del área del contesto y pegarse un surf fuera de la babilonia en tu spot secreto,para poder nuevamente esa libertad de expresión que perdiste al competir .La codicia llega hasta el punto a veces de odiar a un contrincante y de desearle el mal y de eso no se trata.¿Quien puede descifrar las competencias y sus influencias sobre un surfer?
Para que competir si no vas ha ganar, entonces , no te quejes si tu compañero piensa igual.
Recuerda que el surf viene del alma y no de una cuenta bancaria; recuerda de tus primeras olas y no olvides que algún día vas a tener tu ultima, eso es inevitable.
Suerte y deja vivir, si ganas gana naturalmente y no como alguien hambriento de cosas que son de sueños de agua salada si no de materialistas que compran con Mastercard.
Juan Muñoz
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