Hace ya un año de la muerte de Ricardo Dos Santos, su alma se fue, pero su legado sigue vivo.
Ricardinho como lo conocían sus amigos, fue uno de los mejores surfos brasileños del momento, al igual que Gabriel Medina, Filipe Toledo y Adriano de Souza.
Fue la noche del 19 de Enero del 2015 que salió a ver un escándalo que había enfrente de su casa, sin saber que ese día recibiría dos disparos que acabarían con su vida. Uno de los cuales entró en su espalda, lo cual afectó varios órganos internos.
Ayer miércoles en la ciudad natal del deportista, decenas de personas incluyendo a su familia, se reunieron en la playa de Guarda do Embaú, Florianópolis para brindarle un homenaje.
Cientos de personas llegaron y elevaron sus oraciones en nombre del brasileño, al mismo tiempo que lo recordaban con imágenes de su rostro.
Obviamente no podía faltar una remada llena de flores en honor a Ricardinho.
Además del homenaje en la playa, se ofreció una misa en la parroquia de Santa Terezinha.