La empresa alemana Delta Flume se dio a la tarea de entender y comprender el mecanismo acuático que se produce.
A la hora donde se vuelve de actualidad el tema de piscinas de olas con el reciente anuncio de la ola artificial de Kelly Slater, el tema redobla de fuerza por varias razones:
– El intento de la ISA para que el surf sea olímpico.
– La accesibilidad de la practica a cualquier persona como lo es en la mayoría de los deportes en el mundo.
– La importancia con los problemas de contaminación de los océanos que se debe tomar en cuenta como por ejemplo la central nuclear Fukushima que contaminó una parte del océano.
– Los ataques de tiburones que van creciendo, debido a una sobre pesca, y invasión de otros por cambios climáticos.
En el afán de proteger el planeta de catástrofes naturales que podrían engendrar miles de victimas como fue el caso durante el más reciente maremoto en Japón 2011 o el peor invierno que hubo en Europa 2013, la empresa alemana Delta Flume se dio a la tarea de entender y comprender el mecanismo acuático que se produce.
Sin embargo a raíz de sus estudios no inventaron la próxima piscina de ola pero por lo menos dieron otro paso adelante para los interesados, tal como fue publicado en el video de YouTube el pasado 5 de octubre declarando ser la ola artificial más grande del mundo.