Un proyecto solidario utiliza el surf para que niños y niñas de Sudáfrica escapen de la violencia y superen sus traumas.
Por Ariel Fonseca
Khayelitsa es un barrio de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, conocido por ser el de mayor crecimiento y también el más violento de este país. La mitad de su población de 2,4 millones de personas es menor de 19 años. La pobreza extrema y la criminalidad son una realidad cotidiana: abusos sexuales, asaltos, asesinatos, viviendas insalubres y SIDA son situaciones con las que conviven.
Waves for change es un proyecto que utiliza el surf como terapia para alejar a la juventud de la violencia y el crimen. El 50% ha sido víctima directa de la violencia y muchos presentan secuelas psicológicas por lo que les ha tocado vivir.
El británico Tim Conibear inició Waves for change en 2011, la Fundación Laureus colabora con el patrocinio de Mercedez-Benz. También el campeón alemán Sebastian Steudtner participa en él.
Más de 2 000 niños y niñas han participado del proyecto en la playa de Monwabisi. Conibear dijo que con el tiempo muchos de ellos se integran en la organización para ayudar a otros. “Hemos cambiado para bien la mayoría de vidas de los pequeños. Muchos de ellos se hacen monitores para seguir con la causa”.
El proyecto no se limita a las clases de surf, también ofrecen apoyo psicológico y clases de salvamento.