Cuando tenia 21 años, Karina Irby decidió diseñar su propia línea de bikinis debido a la poca variedad que había en el mercado.
Fue durante un viaje que hizo a Hawái donde vió la gran variedad de trajes de baño que habían, los cuales no se vendían en su ciudad, Port Macquarie.
Una de esas empresas de trajes le hizo una oferta para distribuir las prendas en Australia, sin embargo ella la rechazó porque quería hacer sus propios bikinis.
Luego de muchas horas de tutoriales en Youtube, aprendió como era la elaboración de los mismos y posteriormente contactó a fabricantes y distribuidores de telas para iniciar su propia marca. Con ello nació Moana Bikinis.
Un australiano que vivía en Indonesia fue quien la ayudó a empezar con la fabricación de trajes. Al principio era ella que modelaba los trajes en Instagram, lo cual tuvo un éxito rotundo.
Según informó al Daily Mail, cuando lanzó la marca, fueron 100 piezas con 12 modelos diferentes y se vendieron todos en cuestión de una semana.
En diciembre del año anterior logró vender mil piezas de 24 estilos diferentes en tan solo 45 minutos.
Actualmente gracias a las redes sociales y ventas por internet, sus prendas se venden en Australia, Estados Unidos, Rusia y en Europa.
Hoy, cinco años más tarde, dirige un negocio que mueve millones de dólares en vestidos de baño.
Fuente: Daily Mail.