Ellos son tipos comunes, padres de familia y maridos ejemplares (risas), pero con una cosa en común: la pasión por el surf.
Todos los años ellos se reúnen para realizar una pausa en sus rutinas y hacer el tan esperado surftrip. Entre iguanas, Imperiales frías y toda la vibra pura vida, el destino escogido para la sexta edición del surftrip fue Costa Rica.
Primer Día
Estamos con 24 tablas, 8 surfistas, 2 carros, 1 fotógrafo, 1 realizador de videos y mucha disposición. Después de 9 horas de viaje desde São Paulo hasta San José, todavía nos enfrentamos a más de 5 horas en carro hasta Malpaís, donde pasaríamos la primera noche.
A pesar del largo viaje, la prisa por meterse al mar habló más fuerte y todavía encontramos energía para surfear un rato al caer la tarde en frente del hotel. Pero todos se fueron a dormir temprano, al final necesitábamos estar descansados para el día siguiente.
El segundo día comenzó temprano. El despertador marcaba las 5 y ya había gente de pie preparándose para salir. El destino: Santa Teresa.
Cuando llegamos al lugar, el mar estaba algo alterado por el temporal de la madrugada, pero ya dejaba ver que tenía olas de metro y medio, y que surfear estaba garantizado. Conforme fue pasando el tiempo las olas se fueron alineando y la formación mejoró bastante. Aún no era perfecto como nos hubiera gustado, pero después de 3 horas dentro todos salimos.
Volvimos al hotel para comer algo y recargar las baterías. Después del almuerzo exploramos las región de Malpaís, hicimos un check en algunos picos y a la caída de la tarde decidimos repetir la dosis e ir de nuevo a Santa Teresa, que seguía siendo el mejor pico.
La marea había bajado un poco, pero fue suficiente para encabezar el grupo y terminar el día bendecido por una hermosa puesta de sol.
Mañana, probablemente repetiremos en Santa Teresa por la mañana y después del almuerzo seguiremos hacia el norte en busca de nuevos picos, como playa Negra, Avellanas y Tamarindo.
¡Pura vida!
Por Felipe Toledo
Traducido del portugués por Ariel Fonseca