Lucas Retamales es un chileno que a pesar de tener una discapacidad, no perdió las ganas de salir adelante y convertirse en un surfista diferente al resto.
Fue en 2013 que se le detectó un Glaucoma y poco a poco fue perdiendo el sentido de la vista.
El surf le llamó la atención desde que era niño y por ello decidió que quería hacerlo a pesar de no poder ver las olas. El agua, la velocidad, la sensación de coger una ola son cosas que motivan a Lucas cada vez que entra al agua.
Tras el paso del tsunami en Chile producto del terremoto de 8.4 grados, el oleaje arrasó con su escuela de surf en playa La Boca, sus tablas y sus trajes tan solo tres días antes de partir al mundial de surfing adaptado de la International Surfing Association (ISA) en setiembre del año anterior, dejándolo en una situación complicada, pero eso no detuvo su sueño de salir adelante y emprender su viaje a California.
Fue ahí donde consiguió uno de los mayores logros en su carerra, sin embargo, tras haber calificado en la primera ronda, no lo conseguiría en la segunda fase. Pero de igual manera se fue muy satisfecho con lo obtenido y por haber podido llevar la bandera de Chile en sus hombros.
“Es una persona normal, igual que todos, solo que es no vidente y no por eso van a ser distintas las instrucciones, así que lo que hicimos fue vendarme los ojos antes de enseñarle y me metí al agua” dijo su entrenador Andres Valdes cuando empezó a darle clases al chico.
Su familia y amigos han jugado un papel importante con todo el apoyo que le han brindado a lo largo de su vida como surfista y en las decisiones que ha tomado.
“Al final, no es discapacitado, porque el puede hacer las cosas. Solamente somos nosotros los que le ponemos los límites a las personas.”