Dean Lucas y Adam Coleman se encontraban de vacaciones en México, pero nunca se imaginaron que serían víctimas del crimen organizado que afecta a la zona.
Sus cuerpos que habían desaparecido hace un mes, fueron encontrados en Sinaloa en una camioneta completamente quemada por el fuego. Poco tiempo después las autoridades confirmaron que se trataba de los surfos australianos de 33 años.
La policía logró detener a tres de los sospechosos mientras que otros dos continúan siendo buscados.
Luego de todo esto, la comunidad de surfistas decidió homeajear a estos dos hombres tanto dentro como fuera del agua, en donde colocaron un altar y elevaron sus oraciones.
El objetivo fue mostrar las condolencias y solidaridad a las familias, amigos y hermanos de Dean y Adam además de demostrar que México no es un país tan violento e inseguro como se cree y demostar que hay gente buena y solidaria.